lunes, 10 de agosto de 2009

Prisión; herramienta del capitalismo.

Capitalismo, delincuencia, prisión, estado, modernidad, castigo; conceptos tan ligados e interrelacionados entre sí, alimentándose y protegiéndose el uno al otro, aunque muchas veces reneguemos o desconozcamos la existencia de este lazo inquebrantable e irrompible.

Podríamos afirmar que el día en que uno de esos conceptos se ausente, el resto no demorará en desmoronarse o simplemente dejar de existir y de funcionar, ya que forman parte de un todo imposible de atomizar, un todo viciado que ya tenemos lo suficientemente impregnado en nuestro ADN como “ciudadanos”, por lo que ya es parte de nuestra realidad y no osaríamos de siquiera pensar en su destrucción.

Hablo de interrelación inquebrantable, ya que según lo han afirmado muchos filósofos y sociólogos (entre otros) existe una interdependencia comprobada entre ellos, y por sobre todo, entre prisión y capitalismo, relación de la que hablaré en la siguiente monografía.

Es sabido, y es comentado en los noticiarios y distintos medios de comunicación de masas, que cada día aumenta más la delincuencia, y los jóvenes comienzan a delinquir en una edad cada vez menor, situación que parece tenernos a todo en un profundo estado de preocupación.

Los gobiernos están constantemente implantando campañas y tomando medidas con la justificación de favorecer a la disminución de ésta, o en su defecto, de evitar su aumento, pero a pesar de haber años de “lucha” para la erradicación de la delincuencia, nada parece dar resultado.

Es en ese punto donde nace la duda, duda que quiero plantear en el siguiente ensayo, que nace en la implementación de las cárceles y su sistema como método de “corregir la actitud desviada” (según Michel Foucault en “vigilar y castigar”) y vigilar a los que violan la ley, método que consiste en coartar la libertad del sujeto delincuente, obligándolo al encierro en prisión, durante el tiempo que el juez estime correspondiente, a esto se le llama la pena, pena que hoy por hoy varía según la magnitud del acto delictivo, y que pueda llegar hasta la cadena perpetua, que consta de toda una vida tras las rejas.

Hace mucho tiempo, la prisión era sólo utilizada en un sentido momentáneo, es decir, los inculpados eran obligados a caer en prisión a la espera del procesamiento, no era la prisión en si el castigo a los que sometían a los delincuentes.

No fue hasta si no la llegada de la modernidad junto al capitalismo, que se implementó la prisión como forma única y global de castigo y de corrección de individuos.

Poniéndonos en ese caso, no es extraño entonces que la llegada de la modernidad, haya venido de la mano del estado, y éste del capitalismo y éste de la delincuencia (un aumento de ella) y ésta de la prisión?

Y es todo un gran círculo, como lo afirmaba al principio del relato; partiendo con el concepto de capitalismo, creado en respuesta a la modernidad, más bien diría, capitalismo base de la misma, ya que en la modernidad el hombre comenzó a tener como emergencia “los procesos de cambios sociales en la estructura económico-productiva, en la organización político-institucional y en los paradigmas simbólico-legitimadores, y de la interacción entre estos” (Hegemonía y sociedad Civil, J.L. Acanda).

Y en base y respuesta a estas necesidades que ya no eran sustentadas por la religión, si no que por el contrario, por la razón, que debía idear las formas de sustentar los distintos ámbitos de la vida en sociedad, fue que se implantó un sistema de mercados capitalista, como forma de llevar la economía y más aún, la vida en general.

El capitalismo, que no es en sí una forma de saciar las necesidades de la gente, sino que, saciar sus propias necesidades (Según lo afirma Acanda en Hegemonía y sociedad civil) auto alimentarse y crear más y más bienes, más y más dinero, no importando para quién, es la verdadera causa de la delincuencia, ya que esta forma económica, en esencia tan sucia, sólo causa mayor brecha entre todas las clases sociales existentes en una sociedad, y las relaciones entre las personas se conforman totalmente según el modelo de las relaciones económicas, en otras palabras, hoy por hoy, sin dinero y sin poder, estás totalmente perdido.

Es en este caso donde las personas comienzan a buscar otras soluciones a sus problemas económicos (provocados por el capitalismo creciente) soluciones que ni los gobiernos ni los propios pares son capaces de dar, respuestas que no son entregadas, necesidades que no son saciadas mediante el curso normal de la vida, siendo un ciudadano correcto y educado.

Aquí vemos, a la delincuencia como producto del capitalismo (no así justificada) ya que

los individuos al verse privado de ciertos recursos y ciertos bienes que personas muchas veces de la misma edad y capacidad intelectual, al ver que la sociedad no da oportunidades, no te abre las puertas si no tienes la educación (que se sustenta con qué? con dinero) necesaria, y muchas veces ni educación es lo requerido para tener éxito, o simplemente, tener lo suficiente para sobrevivir en la actualidad, que cada día requiere más y más.

Todas estas situaciones, unidas a una ausencia de valores firmes, son casi un empuje para algunos, empuje a caer en el error de la delincuencia, que delinquen en un comienzo para saciar las necesidades que sin robar no logran, y luego de un tiempo ya se transforma en una forma de vida, y no se imaginan la vida de otra manera que no sea viviendo a costa del resto (esto sumado a un gran rencor hacia la sociedad).

Son a este tipo de individuos, los que la sociedad llama “inadaptados” por no lograr acomodarse e insertarse en el estilo, forma y estructura de vida de la cual estamos sujetos a vivir, la cual se nos impone sutilmente sin que nosotros nos percatemos, ni mucho menos opongamos.

Es aquí cuando toman lugar las “leyes”, leyes que son las encargadas de que los sujetos y miembros de la sociedad lleven a cabo todos sus deberes y reclamen sus derechos, éstas son uno de los pilares fundamentales de la modernidad, del capitalismo y del estado, ya que ellas contienen una serie de faltas que no debemos cometer, y de castigos a los que nos someteríamos si osáramos de romperlas.

En cuanto a castigos, y uno de los mayores, nace el concepto de prisión, prisión de la cual nos habla Foucault en su texto “vigilar y castigar”.

Esta prisión como forma de castigo y a la vez de escuela para que los “inadaptados”

se eduquen y logren reinsertarse en la sociedad que los excluyó por tener una conducta incorrecta (similar a lo que ocurre en los manicomios con las personas con problemas psiquiátricos), es al fin y al cabo, la escuela de la delincuencia, afirmación comprobada por la experiencia y según lo que vemos en nuestro día a día.

Esta prisión, como lo dije anteriormente, no sirve para nada más que para crear más y más delincuencia, para que los que fueron encarcelados por cometer un delito menor, salgan con el perfil de un asesino y violador, ya que es la misma interacción con el resto de sus compañeros, la que lo puede volver un delincuente de magnitudes aún más graves comparadas con la magnitud de los delitos que cometió que le dieron la pena de prisión.

Además, una de las funciones de la prisión es la reinserción de sus presos en la sociedad, situación que es lograda en quizás la mitad (o menos) de los casos, ya que una vez puestos en libertad, la sociedad los estigmatiza, se les teme y las oportunidades que antes eran pocas, ahora serán mucho menor, por lo que la probabilidad de que vuelvan a delinquir es mayor a la probabilidad de que la cárcel los “rehabilite”. (Según cifras muchos de los presos son reincidentes)

Es entonces, cuando me pregunto el por qué si las cifras y la experiencia nos dice que la prisión no es la mejor forma para castigar y erradicar de una buena vez la delincuencia, la seguimos utilizando como método casi único para estos fines?

Es aquí donde precisamente, nace la relación entre prisión como efecto del capitalismo.

El capitalismo se impone en nuestras vidas dominándola de distintas maneras, nos incita a consumir en cantidades desmedidas, sin el fin de saciar nuestras necesidades, sino más bien, de llenarnos de bienes (como el fin mismo del capitalismo) a su vez, no nos entrega las herramientas necesarias a todos y cada uno de nosotros para consumir todo eso que mediante los medios de comunicación de masa y otros nos incita a consumir, ante esta situación de vacío ante la insuficiencia de bienes, algunos caen en la delincuencia, y al volverte delincuente lo que provocas es ser llevado a prisión (en la mayoría de las casos).

La prisión debe ser, una de las formas de dominación y vigilancia que más resultados da, resultados beneficiosos para dominar y vigilar como dije anteriormente, ya que para los fines que se dice se creó jamás ha dado resultados fidedignos. Y hablo de dominación, ya que de una u otra forma en las prisiones, manicomios, hospitales, etc. Lo que hacen es dominarnos mediante la privación de nuestra libertad, libertad que en la modernidad se volvió tan valiosa, libertad de razonar, libertad de acción y de pensar, y el sólo hecho de pensar en que en algún momento te la quitarán de las manos, ya es motivo suficiente para siquiera pensar en provocar a la ley (que es la que tiene la facultad de privarte de tu libertad)

Focault en su libro “vigilar y castigar” agrega un componente a estos lugares creados para encerrar a las personas con conductas desviadas, nos habla acerca del “panóptico de Bentham” figura arquitectónica, que cumple la función de cárcel, y en cuyo centro hay una torre donde se encuentra el personal de seguridad cuya función es vigilar a los presos, el edificio en cuestión se divide en celdas, y en cada celda se encuentra un enfermo, un loco, un delincuente etc. Las celdas al contrario de los calabozos utilizados en tiempos previos, contienen mucha luz, ya que ésta luz favorece la vigilancia, vigilancia que permite la dominación de los cuerpos y así lograr crear y domesticar al “ciudadano perfecto” el que queramos o no (nos percatemos o no) todo anhelamos llegar a ser.

A pesar de la vigilancia, a pesar de la dominación, y a pesar del castigo, insisto, la delincuencia sigue aumentando y los niveles de ésta siguen creciendo, entonces por qué la prisión sigue formando parte del sistema judicial de un país?

Y es que la delincuencia y el aumento de ésta es parte fundamental del capitalismo, delincuencia como forma de dominación, tiene utilidad económica y social dentro de una sociedad, herramienta social ya que es una forma de inculcar inseguridad en sus miembros, según lo afirmó Michel Foucault en una conferencia pronunciada en 1976 en Brasil “Cuanto más delincuentes existan, más crímenes existirán; cuanto más crímenes hayan, más miedo tendrá la población y cuanto más miedo en la población, más aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial”(..) y así es en la realidad, la existencia de la delincuencia justifica también la existencia de instituciones con un poder legal y normativo que penalicen y castiguen a los delincuentes (o a cualquier individuo que viole estas normas) y si ésta no existiese tampoco existirían éstos, que tienen la facultad y el poder de utilizar la violencia y la coerción para proteger la “integridad y libertad” de los ciudadanos, tales como Carabineros, fuerzas militares, policías etc.

Es por esta misma razón que tanto énfasis se le da al aumento de esta, es necesario que los ciudadanos estemos enterados del riesgo que corremos en nuestro día a día, para así también darnos por enterado de que tenemos una seguidilla de superhéroes que nos defienden contra el crimen, y que lo hacen por vocación, sin intereses de por medio.

Es además una fuerte herramienta económica para la existencia y permanencia del capitalismo como forma económica y social, ya que existen muchos tipos de delincuencia, y dentro de esos están los tráficos; tráficos de armas, tráficos de niños, tráficos de drogas etc. Y cada uno de éstos tiene un contenido y una finalidad netamente económica, son capaces de reactivar la economía de ciertos países, son negocios que por una u otra razón no pueden ser legales, pero que encuentran su cobijo en la delincuencia.

Entonces, a la economía y sociedad capitalista, realmente le es beneficiosa la creación y el constante utilizamiento de una fábrica de crear e incentivar a delincuentes? Pues obvio que sí, encuentran en las prisiones el respiro de saber que no importa cuanto tiempo pase, no importando las circunstancias, no importando las posibilidades que se nos den a nosotros como miembros de una sociedad, siempre existirán los delincuentes, factores casi productivos del sistema de vida actual.

Y por mucho que algunos nos demos cuenta, es quizás imposible intentar romper este círculo, quebrar este lazo, porque ya está impregnado en nuestro ADN, y confiamos en que así es como debe ser, porque así es como tuvo que ser y no hay otras opciones a esto, cuando en realidad, somos nosotros los que hemos creado el sistema de vida, el sistema económico y el sistema de relacionarnos, nada es natural, nada de lo que hoy formamos parte estaba ya construído desde el día en que llegamos a la vida, y nos cegamos en creer en que así fue, y alimentamos este imperio de miedo y dominación del cual formamos parte.

Proyecto Genoma Humano: Una decisión ética


A medida que pasan los años, las herramientas de las que disponen los seres humanos se van acrecentando de la misma forma y al ritmo, que las necesidades de los mismos, buscamos respuestas para nuestras preguntas, soluciones a lo que nos aqueja y cada día llegamos más lejos en el intento, ya que no nos contentamos con obtener una respuesta negativa, o con no satisfacer en su totalidad nuestras “necesidades”.

De la misma forma que las necesidades, los dilemas éticos a los que nos enfrentamos día a día se incrementan, por un lado la ciencia avanza a pasos agigantados, inmiscuyéndose en cada ámbito de nuestra vida por tanto nos obliga a tomar decisiones de que aceptamos y que no, en base a nuestros valores , nuestra moral.

La biotecnología y medicina en un intento de caminar al mismo paso de nuestras necesidades, ha descubierto nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento a diversas enfermedades que han aquejado a los seres humanos desde siglos remotos hasta hoy en día, y es tanto el empeño de médicos y científicos, que ya casi no existen las barreras ni límites que los coarten en sus investigaciones o fórmulas experimentales, pareciera ser que la eterna juventud, la inmortalidad y la información sin límites es hoy por hoy, nuestra meta y finalidad en la vida, por sobre nuestros propios valores, por sobre nuestra propia integridad.

En este proceso de eterna búsqueda de progreso científico, se ha puesto en boga y es constante tema de debate, el “Proyecto Genoma Humano”, tema y proyecto que tiene implicancias sociales, políticas, económicas y culturales que van mucho más allá de lo que tradicionalmente ha preocupado a la ciencia, debido a las consecuencias, beneficiosas y también nefastas, que puede tener su uso.

Es por esto que a la sociedad global en su conjunto, y en especial a nosotros, como futuros trabajadores sociales, nos es de vital importancia el prestar atención a la discusión, preocuparnos de qué trata, en base a qué se trabaja y qué consecuencias en las personas y en su futuro, puede llegar a tener.

Es preciso para esto ir más allá de lo que en los noticiarios se habla, investigar a fondo y cuestionar lo que los propios científicos o médicos comentan acerca de este tipo de manipulación, ya que como todo en la vida, hay dos visiones e incluso más acerca de este nuevo descubrimiento, quizás es un paso que adelantamos, para la solución de algunas enfermedades mortales, pero tiene detrás, una serie de implicaciones que van más allá de todo, y que desde mi punto de vista, son impermisibles.

El genoma humano, fin y herramienta de trabajo de tantos científicos en la actualidad, es lo que determina una serie de características únicas del ser humano, características que diferencia a uno de otros, contiene información que indica el sexo, el color de piel, de ojos, de pelo, conforma cada tejido y cada órgano, es por esto que muchos médicos limitan la definición del ser humano, a su genoma.

Al ser, la suma de los genes, tan esencial e importante en los individuos, la ciencia, que no es ni buena ni mala sino simplemente ciencia que busca su progreso a costa de cualquier tipo de herramienta que se ponga en su camino, ha creado variados proyectos que son llevados a cabo mediante la manipulación e investigación del genoma humano. Uno de estos y de gran controversia internacional, es el Proyecto del Genoma Humano, programa creado por el gobierno de los Estados Unidos para avanzar y acelerar la investigación sobre los genes en su totalidad, con el objetivo de analizar molecularmente la herencia genética humana. (Contando con un presupuesto además de US$ 3.000 millones para quince años de trabajo, suma de dinero nada menor, comparado con el nivel de pobreza que hay en el mundo y el uso que se podría utilizar de esa misma cantidad de dinero para ayudar a su disminución)

Gracias al proyecto, se logró se anunciar al mundo que un 90 por ciento de la secuencia genética que nos constituye a los humanos ha sido descrita, y el gobierno que lo impulsó, agregado a sus científicos, se escudaron en que el fin de la obtención de esta información sería encontrar la forma de diagnosticar precozmente la existencia de posibles enfermedades graves tales como el cáncer, además de las curaciones de las mismas.

En una primera instancia, esta puerta que se nos abre puede ser vista como un mundo de posibilidades, para la posible solución de diversas situaciones adversas de salud que se nos puedan presentar, pero no nos percatamos de las repercusiones que puede traer este manejo de información. Repercusiones que pueden variar en los distintos ámbitos de la vida humana individual y en sociedad, repercusiones tanto económicas, repercusiones negativas en la justicia social, valores, integridad de los seres humanos, en la diferenciación y discriminación en base a características que aportan los genes y así, una serie de ámbitos en los que estos proyectos repercuten, ya que las ciencias de la vida, las ciencias que juegan con la intervención de la vida, deben en su experimentación, unir irrevocablemente ética y progreso.

Nuestra disciplina existe por, con y para las personas, por tanto nosotros como futuros trabajadores sociales tendremos que tener una posición respecto a una ciencia que busca intervenir de una forma tan drástica en su vida, nos regimos por ciertos principios reconocidos como fundamentales en esta profesión, que no es para nada ajena a los valores, ni a una ética , por esta razón, no podemos ponernos una venda en los ojos, y cerrarlos al percatarnos de los millones de factores negativos de la situación.

Por ejemplo hacer hincapié en el hecho de que muchos científicos al definir el concepto de genoma humano, reducen al hombre a sus características genéticas, afirmación nefasta y que viola en su totalidad el principio del respeto al hombre, ya que el ser humano es una serie de factores que lo componen y debe respetarse su carácter único y su diversidad. “En el hombre influyen, además de sus genes, el ambiente en que se desenvuelve, los condicionamientos sociales pero, además, sobre todo, su libertad, porque el hombre es un ser por y para la libertad[1]”, no todo está escrito en los genes; reducir al hombre sólo a un conjunto de células que determinan su vida entera es empobrecer enormemente el concepto de ser humano, no distinguiéndolo en nada de los animales que, irrevocablemente, están sometidos a las leyes de la naturaleza.

Como dije anteriormente, las ciencias de la vida, deben de por si fusionar los aspectos de los valores y el conocimiento, no pueden desprenderse de su contexto humano. Por lo que es precisa y estrictamente necesaria la prohibición a cualquier investigación que vaya en contra del respeto a la vida y su dignidad, como lo es por ejemplo la manipulación, selección y destrucción de embriones con fines eugenésicos y el sacrificio de los mismos para clonación, porque no debemos olvidar que ante todo se debe primar el principio de beneficencia y, por ende, el de no maledicencia. Deben actuar en pro del beneficio al ser humano y a la vida, situación que se vuelve difícil de llevar a cabo, una vez obtenido el conocimiento que es capaz de modificar aspectos tan importantes en la vida de las personas.

Además se une el hecho del interés por parte de las compañías farmacéuticas en patentar los genes, iniciado este debate, con las primeras secuenciaciones de ADN, por los intereses económicos de éstas mismas las cuales han invertido grandes cantidades de capital en estas investigaciones, ahora bien, ¿se podrán patentar los genes humanos? Y la respuesta es un rotundo no, ya que un principio para nosotros fundamental es la autonomía , los seres humanos somos libres, y nuestra información es única y propia, el cuerpo humano no es un objeto del que se pueda disponer, esta información no puede ser manejada por un grupo pequeño de personas, fomentaría el abuso de poder mediante la información, ya que está claro que una de las mayores formas de dominación es mediante el conocimiento, mediante la información privilegiada y la filtración de ésta.

Es precisamente en lo económico, donde hay otro aspecto de la investigación del genoma humano a reflexionar, poniéndonos en el caso de por ejemplo, un niño que requiera urgentemente de la intervención a su genoma, para evitar o curar alguna posible enfermedad catastrófica, pero sus padres no tienen el dinero que se requiere para la intervención, ¿qué se puede hacer? La respuesta es clara y es nada, es precisamente aquí donde nuestro principal fin como trabajadores sociales se ve totalmente desplazado, y es que en esta ciencia no existe la justicia social.

Si este ejemplo lo comparamos con otro niño que se encuentre en la misma situación, pero que en ese caso los padres si cuentan con el apoyo monetario que se necesita, en ese caso será posible la intervención. Y es que la posibilidad siempre estará, el punto en el que varía es en los recursos que pueden tener los padres, si no tienen recursos, no tendrían la posibilidad de optar a este “beneficio”. Creo entonces, que la intervención al genoma fomenta aún más la injusticia social, al no todos tener la capacidad de optar a esto, sino que como siempre y como suele suceder, sólo los que tienen mayor ingreso monetario, injusticia social en contra de la que por ya incontables años se ha luchado, y que pareciera ser que el avance de la tecnología sólo la ayuda a surgir y resurgir.

Otro detonante de estos proyectos, es que, según estadísticas, muchas veces la investigación del genoma y la intervención del mismo, se realiza sin que el mismo sujeto en cuestión se entere, leí acerca de un caso de indígenas que estaban siendo expuestos a experimentación sin siquiera ellos saberlo, lo que considero que es una violación a los derechos humanos y a la integridad de las personas que en la actualidad no debemos permitir, viola el derecho de autonomía, de la libertad de decidir lo que queremos o no queremos realizar con nuestro propio cuerpo, con nuestro propio organismo, es un abuso sin nombre y que sin lugar a dudas debe ocurrir más de lo que nosotros mismos pensamos, casos como este debe haber miles, sólo que no hay una regulación necesaria, y no logramos enterarnos de los mismos.

En relación también a los indígenas, nos podemos ubicar en el caso de una intervención que requiera a la modificación de un gen que indique color de piel, pelo y ojos, intervención que puede llamar a una discriminación de cualquier individuo por su genoma, situación que se puede llevar además, a la situación de un gen que indique una posible enfermedad genética del paciente, que se presta para discriminación de la misma forma que el caso anteriormente ejemplificado, ya que se le puede privar de trabajos, de educación y de diversos aspectos de la vida por el mismo hecho.

Sin embargo, ante todo, los científicos que participen en estas investigaciones deben respetar todo lo que anteriormente expuse, y así respetar una infinidad de valores que la intervención al genoma puede pasar a llevar, es por esto que en Noviembre de 1997 se publicó la “Declaración de derechos del Genoma Humano y los derechos humanos” de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) cuyo fin fue el limitar las investigaciones y actuaciones de científicos, en pro del bienestar de los seres humanos, de no pasar a llevar su libertad, su autonomía e integridad, y en pro además del sentido de beneficencia de la bioética, que por mucho tiempo se ha perdido.

Sin embargo desde mi punto de vista, esta declaración dejan aún mucho que desear, y hay mucho camino por recorrer para llegar a una armonía verdadera entre derechos y resguardo, y avance científico, ya que quizás el problema no es de la declaración en sí, sino que en el no cumplimiento de esos puntos, y la falta de penalidad en esos casos.

Es necesario además, que se aplique y se cumplan cada uno de estos artículos en su cabalidad sin desvirtuarse ninguno, por lo que se precisa de una legalización y fuerte penalización al ser violado alguno de ellos, además de una investigación humana a fondo, a cada uno de estos proyectos, investigación que debiera ser realizada por agentes externos a los mismos investigadores, que logren reunir la información necesaria fidedigna acerca de los fines de éstas, de las herramientas y de los modos de actuar, todo esto para alimentar la declaración, que claramente fue necesaria para regular los abusos tan característicos del individuo moderno.

Pero creo además que hay algo que no deja de ser importante y no es mencionado en ninguno de los puntos, y es el caso de los fetos y los embriones, el hecho de que según la declaración universal de derechos del genoma humano no estén protegidos, y no se haga referencia alguna a estos casos, abre la puerta y deja el camino libre para la posible experimentación desequilibrada con ellos, por lo que creo que aún queda mucho por investigar bioéticamente la experimentación y manipulación del genoma humano.

A mi parecer , como estudiante y futura trabajadora social , y tal como se cita, el “conocimiento de la herencia genética del hombre no debe menoscabar nunca los derechos que le son propios por el hecho de pertenecer a la especie humana, no se debe olvidar que en la esencia del hombre hay mucho más que materia, y es este componente no material lo que le convierte en un ser único e irrepetible, en un ser abierto a la eternidad”[2], y es la esencia misma, nuestra naturalidad, nuestro ser en si, lo que podemos romper al otorgarle un uso sobreexpuesto a la modificación genética, nuestras falsas de ideas de necesidades nos pueden traer grandes repercusiones a nuestro propio ser, al exponerlo a personas anexas a nuestra integridad, para que hagan con él lo que crean necesario, excusándose con la mejoría de nuestra salud, pero que en el fondo sólo benefician el propio interés personal, dejando a un lado por completo bienestar social , principio por el cual lucharemos día a día y en el cuál están implícitamente insertos la lucha por la autonomía , justicia social , respeto y dignidad de las personas.

Pero es este principio de la búsqueda del bien común el que menos se respeta y fomenta, he ahí mi desacuerdo hacia este proyecto , como la declaración de derechos del genoma humano , ya que yo creo que el mayor fin de esta intervención y manipulación genética, más que para un bien a la humanidad o favorecer el conocimiento para la solución de problemas de salud, su fin es netamente económico y deja de lado todo principio moral y actuar ético de las personas, deja de lado a las personas como individuos parte de la sociedad, fomenta aún más la desigualdad, la falta de libertad y de autonomía, y el resto es sólo fachada, fachada que utilizan para que la sociedad ingenua como solemos ser, acepte de buena forma y aún más, financien estos proyectos.

Quizás podemos creer que nada tienen que ver con nosotros estos proyectos, esta declaración de derechos del genoma y todo lo que con ello tenga que ver, pero si nos sentimos actores sociales y con la capacidad de intervenir en la sociedad para su mejoría, debemos tener en cuenta este tipo de aspectos, que implican valores y principios que como futuros trabajadores sociales debemos mantener ante todo. Además, que a medida que nuestra formación vaya avanzando, y nuestras herramientas vayan aumentando, nos encontraremos en variadas ocasiones en situaciones como éstas, en que asistir cierto caso no significará solamente entregar algún beneficio, sino más bien, decidir entre una u otra opción a seguir, opciones que se opondrán y se enfrentarán de manera tan radical como se enfrentan las opciones a seguir cuando una persona está entre la vida y la muerte, y la posibilidad de vivir se la da la intervención a su genoma, o experimentos científicos similares a ése.

Saber decidir entre las posibles variables, analizando todos los puntos, a favor y en contra, manteniendo nuestros principios, nuestra ética, es lo que nos otorgará el nombre de buenos profesionales. Ya que quizás (un quizás utópico), la obtención de información del genoma, y la intervención en él pueda entregar al sujeto en cuestión la solución a su grave situación de salud, pero el hacerlo deja la puerta abierta a una posible discriminación, abuso de información, violación a su privacidad, y variadas repercusiones negativas en un futuro, para ella o para las generaciones que vengan después de la persona en si.

Una vez estudiado el tema, y otorgando el valor que los principios del Trabajo Social se merece, confío en que por ningún motivo, en ningún caso por muy extremo que se me presente, optaré por dar el sí o el visto bueno a una actuación como la intervención del genoma, ya que es un acto tan invasivo, tan sujeto a reacciones adversas, y que lleva como consecuencias situaciones que como trabajadora social necesito evitar. Y quizás, podemos llegar a pensar, que utilizar ese método podría salvar la vida de alguien o impedir la aparición de cierta enfermedad en niños en un futuro, pero nada de eso se compara con la felicidad de la libertad de elegir, libertad de ser y la tranquilidad de saber que nadie manipulará tu propia individualidad.

Y ya para finalizar creo que es momento de preguntarnos y reflexionar; ¿Hasta qué punto permitiremos avanzar a la ciencia sin las personas?, ¿Cómo podemos garantiza el respeto al individuo cuando se conocen públicamente las más íntimas diferencias que lo hacen único e irrepetible?, ¿Qué participación tendrá la ética y los valores frente a la genética? ¿Será posible en un futuro, el manejo con justicia y equidad de la herramienta genómica que ya tenemos enfrente, o es que quizás ya abrimos una puerta a la tormenta científica llena de injusticias y privaciones a la libertad, que jamás se podrá cerrar?

Dejo abierta la pregunta e invito a su reflexión, pero por mi parte creo que la solución a esta disyuntiva es tan clara como inalcanzable, confío y siempre voy a confiar en la bondad del ser humano, algo que va en su esencia, pero también sé que mucha veces el progreso y el aumento de información, trae consigo y de la mano un abuso de ésta, abuso que terminará por autodestruirnos pero que al parecer no podemos evitar, ya que somos defectuosos y es parte de nuestra existencia. Puedo decir que no creo en un mundo estancado, no creo que el hombre debe ver la vida pasar frente a sus ojos sin hacer nada para llegar a ser un actor, no somos inmóviles ni mucho menos meros espectadores ante los avances tecnológicos y científicos de estos últimos tiempos, sería injusto para nosotros mismos no utilizar las herramientas que se nos ponen en el camino…pero, si creo que no debemos abusar de las mismas, de nuestra inteligencia, de lo que ingenuamente nos llega como ayuda para construir nuestro mundo, ya que el abuso excesivo de las mismas, sólo traerá sufrimiento y dolor. Invito a que logremos vivir en armonía con nuestro entorno, con nosotros mismos, en donde nos aceptemos por lo que somos y por lo que entregamos, en donde no se jerarquice de forma que la ciencia vaya por sobre nuestros propios valores; valores tan fundamentales como la libertad, la justicia y la igualdad por la que tanto se lucha, en donde el artificio deje de ser parte mayoritaria en lo que nos rodea y lo genuino logre el lugar que se merece, en donde la modificación de nuestro propio ser no nos entregue la felicidad, si no que logremos ser felices con lo que la vida nos ha entregado, en donde no trabajemos para terminar de derribar los valores que hasta el momento nos distinguen de los animales, valores que tanto se han defendido y en donde se implante un “evolucionar” por sobre el “progresar”.

Bibliografía utilizada

1. Cecilia Aguayo, Teresa López, Teresa Quiroz, Ética profesional y trabajo social: principios, valores, problemas y dilemas éticos de la acción profesional.

2. Diego Palma, “En horizontes éticos del Trabajo Social”.


3. UNESCO, “Declaración universal de derechos del Genoma Humano y derechos humanos” En: http://portal.unesco.org/shs/en/files/2516/10596645521declaration_-_espagnol.pdf/declaration%2B-%2Bespagnol.pdf

4. Dra. Teodora Zamudio, “Proyecto Genoma Humano. Su historia”

En: http://www.biotech.bioetica.org/ap39.htm

5. María Bárcena Beltrán, “El genoma humano, Aspectos éticos y jurídicos” En: http://www.archimadrid.es/alfayome/menu/pasados/revistas/2000/jul2000/num221/enport/enport03.htm



[1] María Bárcena Beltrán , Proyecto del Genoma humano , aspectos éticos y jurídicos , en revista electrónica Alfa y Omega , n° 221 año 2000 Ver en : http://www.archimadrid.es/alfayome/menu/pasados/revistas/2000/jul2000/num221/enport/enport03.htm

[2] María Bárcena Beltrán , Proyecto del Genoma humano , aspectos éticos y jurídicos , en revista electrónica Alfa y Omega , n° 221 año 2000 Ver en : http://www.archimadrid.es/alfayome/menu/pasados/revistas/2000/jul2000/num221/enport/enport03.htm

martes, 4 de agosto de 2009

Neoliberalismo Chileno en base a una Hegemonía.

Hasta antes del golpe militar, liderado por Augusto Pinochet en Septiembre del 1973, en Chile estaba instaurado el denominado Estado de bienestar, Estado que por el contrario al neoliberal en el cual vivimos y nos desenvolvemos hoy en día, constaba de una hegemonía en que él mismo, era el encargado de entregar a todos y cada uno de sus ciudadanos una vida digna en cuanto a; salud, educación, seguridad, economía y planificación social.

El estado y el país no eran más que una construcción colectiva, algo que puede sonar bastante utópico, pero que era digno del proceso histórico que estaba viviendo el hombre como tal, en el que cada uno de los ciudadanos debía contar con una formación, educación y recursos para ayudar en la construcción y bienestar de la nación. El estado en sí, debía cumplir con los requerimientos, que mediante la democracia, la sociedad demandaba, de una u otra forma se veía obligado a financiar la calidad de vida de las personas, mediante el proceso de ampliación del sector social, proceso que en una primera instancia resultaba beneficioso para todos los ciudadanos del país, ya que estrechaba quizás los grados de separación entre las clases sociales.

La matriz de la vida en sociedad y de la vida política era colectiva-solidaria y en base a la democracia, y fue quizás la misma democracia en exceso, el aprovechamiento de ésta, la que provocó el quiebre. El pueblo comenzó a cuestionarse en cuanto a la propiedad privada, buscaban la disminución de la misma mediante la apropiación, un ejemplo de ésto es lo que ocurrió con las tierras y sus propietarios, cuando se decidió en el gobierno de Allende repartir las tierras para los campesinos y así ellos pudieran trabajar y sustentarse.

Otro factor que influyó notablemente en el debilitamiento del Estado de bienestar fue, el hecho de que la sociedad en un momento comenzó a exigir más de lo que el propio Estado podría entregar, por lo que éste se vio en la obligación de pedir préstamos, de aumentar el dinero pero disminuir su desvaloración, fenómeno denominado inflación, uno de los mayores problemas que se presentaron en la época de la unidad popular, del Estado de bienestar en su plenitud.

Todo este aprovechamiento de la democracia, todos estos beneficios entregados en un principio que luego ya no podían sustentarse (“a beneficio concedido, derecho adquirido”) logró por debilitar al estado y su función, los mismos beneficiados, comenzaron a, en cierta forma, autodestruir la pared que los protegía del resto, este estado con ansias de cumplir lo que el mismo nombre promete, comenzó a caer.

Ante esta situación, surgen una serie de hipótesis y posibles soluciones para calmar al pueblo chileno, para calmar sus necesidades y sus exigencias, para lograr un acuerdo en donde se logren estabilizar todos los ámbitos de la vida, de la economía, por sobre todas las cosas.

Una de estas, fue la planteada por Tom Davis, economista estadounidense, quien aseguraba que Chile era “brillante” por contar y proteger una democracia muy bien hecha y planteada, pero que ésta misma terminaría por jugarle en contra al estado y al bien común, en la misma dinámica Davis planteó que la única forma de resurgir y salir de una buena vez de la crisis en la cual se encontraba el país, era mediante un proceso de “decepción de la democracia”.

Ese período de decepción de la democracia, no tiene otra lectura más que una dictadura, período justificado como una estrategia para estabilizar la economía y la vida en general de la nación.

“La convocatoria formar un hombre nuevo, desarrollado en la lucha popular y dotado de un fuerte sentido de pertenencia a una colectividad revolucionaria, no fue más que la expresión del deseo ideológico de transformar la vida a toda velocidad, aunque ello provocase en los sectores sociales afectados una reacción de tal naturaleza que todo el proceso de cambios acabara aplastado por la violencia” (La escuela de Chicago: operación Chile” – Juan Gabriel Valdes, Pag. 10).

Es en la dictadura, cuando un nuevo sistema totalmente contrario al anterior de implanta, se comienzan a privatizar los bienes, el rol del estado empieza a ser cada vez menor en la intervención y en el aseguramiento del bienestar de sus conciudadanos, se privatiza la previsión social (AFP) en cierto modo desde ese momento se comenzó el proceso de capitalización individual, es decir, ahorras e inviertes no para el bien común de la sociedad, sino que por el contrario, por tu propio bien y el aseguramiento de tu buen vivir en un futuro. Además se privatiza la salud, y por sobre todo, lo que causa mayor estrago es la privatización de la educación. Al privatizarse la educación esta comienza a ser parte de un negocio, el gobierno militar incitaba a las personas a que se introdujeran en el “negocio de la educación” a que personas normales pusieran sus instituciones educacionales, y así comenzó a lucrarse con ella, se individualiza la vida y ya el concepto de construcción colectiva de la sociedad, parecer no tener mayor peso.

Junto con este fenómeno de privatización e individualización, se hace presente el concepto de hegemonía como la lucha por el poder de una clase social por sobre la otra, por medio de la coerción y la violencia.

Los militares y la clase “alta” intentan dominar en su totalidad la vida del resto; de la clase trabajadora, de los pobres y de los que osaran de pensar o actuar distinto a como ellos creían que debía ser, y al mostrar resistencia o una visión opuesta a la planteada por los dominantes, la violencia era la primera opción para ser utilizada como arma, violencia que en la mayoría de los casos finalizaba en asesinato, es en este caso en que vemos reflejado el concepto de hegemonía de Lenin, ya que según él, la mayor arma de ésta era generalmente la violencia, violencia generada por la clase dominante (en este caso militares y derecha) pero de igual forma brutalmente respondida por el pueblo dominado que se siente con ansias de luchar para derribar este imperio de violencia, y avanzar por un progreso donde fuesen beneficiados y tomados en cuenta como actores sociopolíticos "Desde el punto de vista proletario, la hegemonía pertenece en la guerra a quien lucha con mayor energía que los demás, a quien aprovecha todas las ocasiones para asestar golpes al enemigo, a aquel cuyas palabras no difieren de los hechos y es, por ello, el guía ideológico de la democracia, y critica toda ambigüedad" ( “Obras escogidas” Vladimir I. Lenin)

Este estado como ya dije, debía dirigir y guiar la vida de los ciudadanos utilizando como herramienta de castigo para el que se negara a aceptarlo, la violencia. Éste fue otro aspecto importante de cambio entre el estado de bienestar y neoliberalista.

Pasaron los años y ya en 1990 Chile volvió a la “democracia”, digo democracia entre comillas ya que nos convertimos en un país con una democracia dañada.

Intentando mediante los gobiernos de la concertación de partidos de izquierda volver al estado, volver a hacer crecer y progresar la labor del estado.

Y creo que vivimos en intentos fallidos, ya que es el sector privado el que sigue hoy por hoy rigiendo nuestras vidas, es el mercado al fin y al cabo el que determina quien eres y que papel juegas en la sociedad, si sirves o si eres material inservible para el funcionamiento y para la estructura social.

Es el individualismo del modelo neoliberal el que sigue prevaleciendo por sobre la solidaridad o la forma de ver la vida en conjunto como sociedad, el capitalismo de mercado inculca a las personas que deben preocuparse de producir más y más dinero para ellos mismos, sin importar lo que pase con el resto, esta hegemonía neoliberal sigue presente, pero de una forma mucho más sutil que en el período militar, se nos presenta quizás con la forma de Gramsci de ver la hegemonía de la sociedad,

Pero a pesar de la derrota de la dictadura, seguimos hoy en día en un modelo con un estado casi ausente en el ámbito económico (lo que provoca desigualdades e injusticias insostenibles), en base a una hegemonía que nos sigue rigiendo y quizás no de una forma tan notoria y evidente como hace veinte años atrás, pero hegemonía que te domina y que si en algún momento pasas a llevar no espera para hacerse presente en ti.

Es quizás hoy por hoy el lenguaje la mejor herramienta, la mejor forma de coerción de las clases dominantes hacia el resto (resto en el cual me incluyo), ya se dejó a un lado la violencia brutal de la dictadura, hoy es la conciencia impuesta por el ambiente en que vivimos y en la cual, por lo tanto, concurren influencias diversas y contradictorias.

En la conciencia del hombre, abandonada a la espontaneidad, todavía no conciente críticamente de sí misma, coexisten influencias espirituales diferentes que se acumulan a través de estratificaciones sociales y culturales diversas.

Nuestra conciencia no es otra cosa que el resultado de una relación social y ella misma es una relación social. No tenemos pues, “un alma como esencia autónoma”, según Aristóteles, sino “la conciencia, como resultado de un proceso social”.

Cabe destacar en este caso la visión de Michel Focault acerca del lenguaje, del lenguaje y del discurso utilizado en la política como forma de dominación: "Las relaciones de poder no pueden disociarse, ni establecerse, ni funcionar sin una producción, una acumulación, una circulación, un funcionamiento de los discursos. No hay ejercicio del poder posible sin una cierta economía de los discursos de verdad que funcione a partir de, y a través, este círculo" (Michel Foucault) ya que según Focault, todos los discursos tienen en si una finalidad, el fin del discurso y del político o personaje importante que esté exponiendo es lograr en el auditorio o en su defecto, el país completo que se disponga a oír el discurso, algún efecto, que las personas tomen “conciencia” y todo esto mediante la utilización, digo, instrumentalización del lenguaje.

Tomando en cuenta lo anterior y en base a una hegemonía, hoy por hoy sigue existiendo el poder de las clases dominantes por sobre el resto, ya que ésta característica es base para el capitalismo en el que vivimos la mayoría de las sociedades, pero esta dominación no es sólo mediante la violencia (tomando el ejemplo además, de la dominación por medio del lenguaje de la que nos habla Foucault), sino que es una mucho mayor de derrotar, ya que no sólo requiere de contra-violencia para lograrlo, sino que de una suspicacia casi imposible.

El poder que nos domina en la actualidad, en nuestro estado neoliberal es el de la hegemonía cultural de la que habla Gramsci, que parte desde la educación formándonos casi como soldaditos, toma forma de religión, y se inculca además por los medios de comunicación de masas, que tanto poder tienen sobre nuestra conciencia y actuar, por ende.

Vemos todo lo que nos rodea como algo natural, como algo que debe ser y algo en contra de lo que nunca nos revelaríamos.

Nos hacen creer que está todo bien, que vivimos en democracia, que los años negros ya pasaron y que nunca más volverá ocurrir si estamos cobijados y resguardados por el estado, por la patria, la libertad es nuestro principal aliado, es lo más preciado y cuidado, nos dejamos envolver en el sistema capitalista neoliberal y no hayamos otra resolución a la cuestión económica.

Todo lo vemos como natural e innato gracias a esta ideología en común; este concepto de patria, de religión, de educación, de igualdad, ilusamente pensamos que somos todos uno, que no hay diferencias, que no hay injusticias ni nada que cambiar a la sociedad actual.

"Pero en este punto se plantea el problema fundamental de toda concepción del mundo, de toda filosofía que se haya convertido en una religión", en una "fe"; es decir, que haya producido una actividad práctica y una voluntad, y que esté contenida en éstas como "premisa" teórica implícita. . . el problema de conservar la unidad ideológica de todo el bloque social, que precisamente es cimentado y unificado por esta ideología" (“El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croc”, Antonio Gramsci)

Ya Gramsci lo dijo mejor que yo.


Bibliografía


  • “Hegemonía y contra-hegemonía en una contrarrevolución liberal madura. La izquierda desconfiada en el Chile Post-Pinochet”. Rafael Agacino.

  • “Chile actual: Anatomía de un mito”. Tomas Moulian.

  • La escuela de Chicago: Operación Chile”. Juan Gabriel Valdes.

  • “La genealogía del racismo”. Michel Foucault.